Los sordos, de Germán Berdiales, es una obra de teatro breve para cuatro personajes. Un viajero busca la estancia «Los Leones», pero una cadena de malentendidos convierte la conversación con una familia campesina en una escena cómica.
Aquí encontrarás el guion para leer o representar en clase, los personajes y propuestas de comprensión lectora. El humor se puede trabajar a partir de las confusiones entre palabras, acompañando la lectura con una conversación respetuosa sobre las dificultades de comunicación.
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Resumen y personajes
La acción ocurre en el patio de una casa de campo. El viajero pide indicaciones, el campesino cree que hablan de sus melones y la patrona interpreta que el visitante pretende a su hija. Cada personaje responde a lo que cree haber oído, y las confusiones se acumulan.
- El Viajero: busca la estancia «Los Leones».
- El Campesino: ofrece sus melones al visitante.
- La Patrona: presenta a su hija.
- La Sordita: interpreta de otra manera las palabras de su madre.
Guion de Los sordos
Personajes: El
viajero (Cae), El Campesino (Rudeciendo Lagos), La Patrona (Maryblandy), La Sordita (Mariquita o María José).
Decoración: El
patio de una casa de campo.
El Viajero: Eh, buen hombre!...¡Buen hombre!...¡Ni que fuera sordo como yo!
El Campesino: ¡Hola! ¿Qué tal? ¿Qué desea?
El Viajero: Usted ha de conocer estos pagos...
El Campesino: Sí señor... Rudeciendo Lagos, para servirle.
El Viajero: Hágame el favor de hablar más alto, porque soy bastante sordo.
El Campesino: ¡Si no grita más, no podré entenderle porque soy un poco torpe de oído!
El Viajero: ¿Podría indicarme dónde queda la estancia "Los Leones"?
El Campesino: ¡Claro que tienen fragancia mis melones! Es que son muy buenos; le haré traer algunos para que los pruebe.
El Viajero: ¿Nueve? ¿Nueve qué? ¿Nueve leguas? ¿Tanto? ¡No puede ser!
El Campesino: (POR LA PATRONA QUE APARECE EN ESTE MOMENTO EN LA PUERTA DEL RANCHO) Sí, ésa es mi mujer. (A LA PATRONA). Oye, tráele a este hombre una docena de melones, para que elija algunos.
La Patrona: ¡Ahá, muy bien! ¿Así que este caballero quiere tener relaciones con nuestra hija? Tanto gusto, señor. En seguida se la presentaremos. (GRITANDO HACIA EL INTERIOR DE LA CASA). ¡Mariquita!... ¡Mariquita!... Esa chica es más sorda que yo, todavía... Un momentito, siéntese... (SE INTRODUCE EN LA CASA).
El Viajero: ¿De modo que usted dice que la estancia "Los Leones" queda a nueve leguas de aquí?
El Campesino: Sí, señor; se lo he dicho y se lo repito. La fragancia de mis melones es exquisita... (APARECE LA PATRONA CON LA SORDITA)
La Patrona: No grites, hombre; aquí está Mariquita. (A SU HIJA) Bueno, hija, aquí tienes a tu pretendiente...
La Sordita: ¡Ay, mama! ¿Cuántas veces quieres que le diga que no me duelen los dientes ni nada?
La Patrona: ¿Que no tiene nada? ¿Y tú qué sabes? A lo mejor resulta que es rentista.
La Sordita: ¡Mamá, por favor! ¿Para qué quiero un dentista si yo no tengo enferma la boca?
La Patrona: Ya sabes que tu madre pocas veces se equivoca: ha de ser rentista nomás.
El Campesino: ¿Y los melones, mujer?
La Patrona: Es lo que yo le digo, ¿por qué te pones así, hija?
El Campesino: Pero si no le traes ninguno, ¿cómo quieres que elija?
La Patrona: Es que tú ya sabes cómo es esta niña; ella quiere salirse siempre con la suya. (AL VIAJERO). Esta es mi hija, se llama Mariquita.
El Viajero: ¿Cómo cerquita, si su esposo me ha dicho que faltan nueve leguas?
La Patrona: (AL CAMPESINO) ¿Qué dice este hombre de las yeguas?
El Viajero: No sé si quiera si es bueno el camino.
La Sordita: Ah, yo no pretendo que usted sea adivino, me he limitado a hacerle saber que a la fecha sigo soltera.
El Viajero: Ah... Ya entiendo... Llegando a la tranquera sigo a la derecha.... Y de ahí a los leones.
El Campesino: Ah, como buenos, le aseguro que son buenos... Y puedo mandarle los que quiera.
El Viajero: Sí, ya me dijo la señorita de la tranquera a la derecha.
La Patrona: Yo no digo que usted no quiera a la chica pero convendría fijar la fecha...
El Viajero: Hasta otra vez y disculpen la molestia.
La Patrona: No y no, jamás consentiré que nuestra hija tenga relaciones con semejante gente.
La Sordita: Déjelo que se vaya, total aquí a nadie le duelen los dientes...
El Campesino: No es que te lo reproche, pero hubiera comprado tres o cuatro...
La Sordita: ¡Ay papá qué bueno que eres! ¿Oyes mamá? Dice que esta noche nos llevara al teatro a ver las comedias.
La Patrona: Cierto... Ya me había olvidado de que tenía que zurcirle las medias.... ¿Sabes dónde he dejado la lana azul?
La Sordita: No me digas... La comedia se llama Barba Azul... Qué bonito título... Ay que contenta estoy madre mía.
La Patrona: Es lo que le digo siempre a tu padre... Que Dios nos conserve esta armonía... Porque el día que no nos entendamos, ¡esta casa será un infierno!
FIN
Actividades para trabajar Los sordos en clase
1. Lectura con cuatro voces
Repartir los personajes entre cuatro estudiantes. Antes de leer, identificar las acotaciones y distinguirlas de los parlamentos. Ensayar las pausas y los cambios de interlocutor para que se entienda cada confusión.
2. Detectives de malentendidos
Elegir tres intercambios y completar una tabla con dos columnas: «Qué dice el personaje» y «Qué entiende quien escucha». Explicar qué palabras tienen sonidos parecidos y cómo cambia el sentido.
3. Comprensión del texto
- ¿Qué quiere averiguar el viajero al llegar?
- ¿Por qué el campesino empieza a hablar de melones?
- ¿Qué cree la patrona que busca el visitante?
- ¿Qué relación hay entre las palabras «pretendiente», «dientes» y «dentista» en la escena?
- ¿Se resuelve el problema del viajero al final? Justificar con el diálogo.
4. Representación y nuevo final
Representar la escena con una escenografía sencilla. Después, escribir un final alternativo en el que alguien pide aclaraciones y consigue comprender la pregunta. Comparar las dos versiones: ¿qué cambia cuando los personajes comprueban lo que entendieron?
Cómo imprimir o guardar el guion
El texto está disponible en esta página. Para preparar una copia, seleccionar el guion y copiarlo en un documento; así se pueden ajustar el tamaño de letra y los espacios para cada intervención. También se puede abrir la opción «Imprimir» del navegador y elegir «Guardar como PDF», comprobando antes la vista previa.
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